Empezamos hablando de la convivencia escolar, ya que como sabemos se basa en los derechos de cada uno de los estudiantes, pero también se rige por las obligaciones y responsabilidades que se tienen y que deben ser asumidas, como por ejemplo las normas de comportamiento.
Sin reglas o normas que guíen el comportamiento de los estudiantes, y si todos pudiesen hacer lo que desean en el momento que lo desean, el aula de clases se convertiría en un escenario de discordia.
Las normas de clase permiten que se tenga un ambiente armónico, donde el respeto es la base de la comunicación y la interacción entre los miembros del grupo. Establecer normas y reglas dentro del aula, es básico para llevar una sana convivencia y los objetivos y las metas propuestas en cuanto a enseñanza se puedan conseguir de forma satisfactoria
Algunas de las normas básicas que deben trabajarse y establecer en E. Infantil, aunque sirven para muchos otros niveles y ciclos, son:
- Se debe entrar y salir de forma ordenada y organizada del aula-clase
- Tener unos hábitos de saludar y despedirse, pedir por favor y dar las gracias.
- Levantar la mano para halar y pedir el turno.
- Escuchar a los demás compañeros mientras hablan.
- Sentarse correctamente y colocar la silla cuando nos vamos a casa.
- Escuchar y atender a los profesores.
- Ayudar a los compañeros y pedir ayuda si lo necesito.
- Cuidar y recoger el material.
- Respetar los turnos.
- Pedir permiso para ir al baño.
- Hablar sin gritar
- Hábitos de Higiene
- Reciclar
- Resolución pacífica de los conflicto
¿Qué rutinas y hábitos trabajarías para que aprendan las normas básicas de convivencia, tolerancia y respeto con los otros y con el entorno?
Podríamos identificar como las principales rutinas a trabajar en la Educación Infantil, tanto a nivel curricular como a modo de educación transversal y en el hogar, las siguientes:
1. El orden: No sólo referido al ámbito físico, sino también al temporal a través de los horarios. La importancia de este hábito viene marcada básicamente porque la organización y el orden en su vida cotidiana se reflejarán en su organización interior, lo que le proporcionará un mayor nivel de seguridad que le permitirá orientarse y desarrollar su inteligencia mejorando significativamente su rendimiento académico.
Algunas de las pautas a considerar para contribuir a mejorar el orden del alumnado podrían ser las siguientes:
- Establecer un horario lo más ordenado y claro posible respetándose al máximo por todos y todas.
- Organizar el aula estableciendo un lugar para cada cosa y a su alcance.
- No amontonar materiales escolares ni juegos.
- Enseñar a los alumnos y alumnas a coger de su sitio los juguetes, a utilizarlos y a volver a guardarlos en su lugar.
- Establecer normas y límites respecto al horario, orden y comportamiento del alumnado en el aula de forma que tengan claro en todo momento lo que pueden hacer y lo que no deben hacer.
2. La higiene: Este hábito lo podemos trabajar a través de algunas de las actividades cotidianas relacionadas con la higiene que pueden trabajarse en la Educación Infantil podrían ser las siguientes:
- · Control de esfínteres.
- · Utilización correcta del inodoro.
- · Lavarse las manos, cara y dientes.
- · Dejar limpio el lavabo y el aseo después de utilizarlo.
- · Sonarse la nariz adecuadamente. Toser y estornudar.
- · Peinarse y asearse.
3. El vestido: Es fundamental trabajar aspectos del vestido en estas edades para alcanzar un mayor nivel de seguridad en ellos/as. Algunas de las actividades que podrían trabajarse son:
- · Calzarse y descalzarse. Quitarse y ponerse los calcetines.
- · Quitarse y ponerse la chaqueta o el jersey.
- · Quitarse y ponerse la ropa de abrigo.
- · Abrocharse y desabrocharse los botones.
- · Subirse y bajarse una cremallera.
- · Atarse los cordones de las zapatillas.
4. La alimentación: Los niños y niñas deben aprender a comer de todo, saber comer la cantidad que cada uno necesita y que lo hagan en el tiempo establecido, lo que dificulta en mayor medida la adquisición del hábito en su conjunto.
- Podemos trabajar:
- Utilización de los cubiertos (cuchara, tenedor, cuchillo).
- Pelar la fruta con la mano.
- Abrir recipientes.
- Beber en vaso.
- Servirse la comida y el agua.
- Utilizar el babero y la servilleta.
- Recoger la mesa y los utensilios utilizados.
También podemos promover algunas normas de convivencia en este hábito:
- · Comer sin levantarse de la mesa
- · Masticar con la boca cerrada.
- · Esperar su turno.
- · No invadir el espacio ajeno.
- · Comer cada uno su comida.
- · No jugar con la comida.
5. El descanso: Es imprescindible establecer rutinas que favorezcan que los niños y niñas se acuesten tranquilos siempre a la misma hora. Desde el aula podemos trabajar estos momentos y saber cómo hacerlo de forma correcta. (Ver entrada: Bloque 2 Práctica 4: Higiene del sueño)
6. La convivencia: Desde que nacen, los niños y niñas viven con otros seres humanos con los que necesitan comunicarse y convivir, motivo por el cual se hace necesario trabajar desde el ámbito educativo algunas normas sociales que contribuyan a que la convivencia sea más agradable, como por ejemplo:
- · Saludar y despedirse.
- · Dar las gracias y pedir por favor.
- · Subir y bajar escaleras teniendo en cuenta a otras personas.
- · Esperar el turno en la fila.
- · Comportarse en los transportes públicos.
- · Cruzar una calle, pasear por las calles, etc.
- · No gritar, etc.
- · Pedir permiso.
- · Aprender a compartir.
- · Ponerse en el lugar de otro.
Siguiendo pautas y normas es como se fortalece y se entiende una sociedad, es por eso que la implantación estas desde pequeños es necesario, esta práctica es importante tenerla presente como futuros/as maestras, debemos saber que no solo las normas son imprescindibles en la educación y formación que recibirán los niños/as, también las rutinas y hábitos hacen crecer a los más pequeños de la mejor formas posibles.


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