sábado, 28 de mayo de 2016

Reflexión sobre la Coeducación

La coeducación es un derecho y una
finalidad educativa, pertenece al conjunto de los contenidos en educación en valores que se ha de transmitir para lograr la formación crítica e integral de los futuros ciudadanos que viven en sociedad. También lo entendemos por coeducación el desarrollo integral de todo el alumnado tanto de los chicos como de las chicas, prestando especial atención al conocimiento del otro sexo y al enriquecimiento.

La coeducación se entiende, por tanto, como una educación que parte de una igual valoración de lo público y lo privado, lo político y lo doméstico, lo racional y lo afectivo, lo masculino y lo femenino y con base en la aceptación del pluralismo, la diversidad y la diferencia, así como que el profundo respeto por dicha diferencia permita el desarrollo de las individualidades y la plena realización de lo humano en ambos sexos.

Coeducar no es yuxtaponer en una clase a individuos de ambos sexos, ni tampoco unificar, eliminando las diferencias mediante la presentación de un modelo único. No es uniformar las mentes de los niños y niñas sino que, por el contrario, es enseñar a respetar lo diferente y a disfrutar de la riqueza que ofrece la variedad.

Los objetivos de la coeducación se centran en:
  • Corregir los estereotipos sexistas
  • Proponer un currículum equilibrado que elimine los sesgos sexistas
  • Desarrollar todas las capacidades individuales con independencia del genero
  • Fomentar valores, actitudes y comportamientos éticos
  • Desarrollar actitudes críticas ante conflictos que afectan a la convivencia y los problemas de la sociedad
La escuela es, posiblemente, uno de los ámbitos donde las relaciones entre los dos sexos se establecen de forma más igualitaria, a pesar de que aún se siguen encontrando grandes diferencias. Es por ello por lo que se debe seguir trabajando duro desde el ámbito educativo, para erradicar estos hechos y procurar crear las condiciones necesarias para potenciar los aprendizajes incorporando el valor y la riqueza que supone la diversidad.
Una vez que el profesor/a esta concienciado, sensibilizado y formado en materia coeducativa, podrá potenciar con mayor conocimientos de causa la transmisión de valores como: tolerancia, justicia, respeto e igualdad; promover actitudes cooperativas entre chicos y chicas. Podemos utilizar estrategias como trabajos en equipo abordando temas de igualdad, debates o charlas en asambleas sobre temas delicados como la violencia.

El juego en la edad escolar es importantísimo; los juguetes son sólo meros instrumentos para desarrollar  los juegos, y la mayoría de las veces vienen presentando modelos con comportamientos, actitudes y valores diferentes para niños y niñas. Los adultos debemos saltar por encima de esas barreras absurdas y dar libertad e igualdad de oportunidades a ambos sexos.
La coeducación se ha de trabajar tanto en el aula como fuera de ella para no seguir con los estereotipos que en la sociedad se siguen estableciendo y que tanto cuesta evitar y olvidar; es por ello por lo que el aula ha de ser el origen y el centro irradiador de la coeducación, pero esta educación debe tener en cuenta también las circunstancias sociales que rodean al centro, las familiares y sociales que se den en el área que rodea al centro pueden provocar contradicciones. 

Desde la escuela se intentará que los alumnos y alumnas sean capaces de ver las desigualdades y las injusticias que se producen en su entorno.Como futuras maestras deberemos cuidar nuestro lenguaje, los gestos y nuestros comportamientos en general para que en él  no se genere discriminación, pues cualquier tipo de comportamiento sexista o de otro tipo es captado por los/las discentes.

La posibilidad de emprender acciones coeducativas que favorezcan la construcción de identidad de género no estereotipadas pasa por disponer de un profesorado sensibilizado que asuma como propias dichas acciones y que las ponga en práctica.

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